miércoles, 16 de noviembre de 2011

LA DESNUTRICIÓN INFANTIL EN MEXICO

La desnutrición es un padecimiento que se presenta en muchos países,  se relaciona con la ingesta inadecuada de nutrientes, una absorción deficiente y por una pérdida sistemática anormal como consecuencia de episodios de enfermedad, provocados por la pobreza y  la ignorancia.



PROBLEMAS DE LA DESNUTRICIÓN.


La desnutrición es la mayor fuente de enfermedades y muerte en los países en vías de desarrollo. Asimismo, la ingesta diaria de calorías constituye el principal parámetro para determinar si un individuo puede presentar o no problemas de desnutrición, y para que una persona conserve una buena salud, cierto peso y un nivel mínimo de actividad diaria; pero esto da origen a dos graves problemas para determinar la desnutrición.

En primer lugar, el requerimiento mínimo diario de alimentos. Si la gente no recibe la nutrición requerida para mantener un nivel adecuado de peso y de actividad, se adapta a un peso más bajo y a una menor actividad.

El segundo problema es que la comida disponible se distribuye inequitativamente en todos los países ya que en México tienden a dejar lo peor y todo lo mejor exportarlo a otros países por esa razón seguimos enfrentando este problema.

OBJETIVO.

Consiste en crear  condiciones necesarias para  garantizar  una  producción  de alimentos suficiente para   poder  cubrir  las  necesidades  de alimentación de las futuras generaciones.

¿Cómo disminuir la desnutrición infantil en México?

Crear que todas las personas realicen campañas alrededor  del país para recolectar dinero y alimentos, que los gobiernos den un por ciento de su capital para crear comedores y trabajos de los cuales padres de familia podrán obtener recursos para obtener alimento.

CONSTRUCCIÓN DEL ÍNDICE DE DESNUTRICIÓN INFANTIL.

A la fecha, el INEGI ha elaborado mapas a nivel estatal y  regional de la situación socioeconómica del país, para lo cual considera una serie de indicadores relacionados con  el bienestar económico y social.
                                     
1.  Fuente de información 

Todos los datos utilizados para la construcción del  índice se desprenden del documento llamado Niveles  de bienestar en México, elaborado y publicado por el  INEGI  en 1993; dicho documento se realizó utilizando  datos del XI CNPV.

2.  Selección de variables 

El documento mencionado considera un total  de 31 indicadores divididos en cinco categorías, que son:

1. Aspectos demográficos
2. Niveles de educación
3. Características de ocupación
4. Niveles de calidad de vivienda
5. Niveles de urbanización.

De la lista de indicadores que a continuación se muestran, se  seleccionaron los  primeros cinco para apoyar la construcción del  índice y adicionalmente se desarrollaron cinco más con el mismo propósito.

1. Población total del municipio.
2. Porcentaje de la población con ingresos menores a un salario mínimo.
3. Porcentaje de la población menor de 15 años.
4. Porcentaje de población semirural
5. Porcentaje de la población con disponibilidad de agua entubada.
6. Porcentaje de población urbana.
7. Porcentaje de población rural.
8. Porcentaje de la población suburbana
9. Porcentaje de la población rural con disponibilidad de agua entubada.
10. indicador de subsistencia.

COSTO DE HAMBRE


La desnutrición infantil no sólo es un abuso a los derechos humanos o un atentado al capital humano de cada infante; la desnutrición infantil representa un costo financiero enorme para la sociedad. Las sociedades pagan mucho para erradicar la desnutrición, pero pagan infinitamente más por no erradicarla.

En los países de la región, aproximadamente el 1% del gasto social es destinado a programas alimentarios. La inversión en promoción, producción y distribución de alimentos  enriquecidos para niños y niñas en sus primeros años de vida es aún menor. De acuerdo al estudio "El costo del hambre: Impacto social y económico de la desnutrición infantil en Centroamérica y República Dominicana" (CEPAL-PMA, 2007), la historia de la desnutrición infantil en las últimas décadas habría generado un costo de casi 6.7 mil millones de dólares en el año 2004, derivado de mayores gastos por tratamientos de salud, ineficiencias en los procesos educativos y pérdida de productividad. El hambre cuesta mucho más a nuestras sociedades que su erradicación, por tal razón la promoción de inversiones sostenidas en la lucha contra el hambre y la desnutrición es esencial para garantizar que los programas de protección social tengan un impacto adecuado. Las pérdidas económicas del hambre, según el estudio, equivalen a más del 6% del PIB en el año 2004 para los siete países, con un rango que oscila entre 1,7 y 11,4% por país. A partir de estos datos no es difícil demostrar que una región libre de desnutrición infantil beneficiaría a todos los sectores sociales y a todos los gobiernos.

 En esta imagen muestra la república mexicana donde puede apreciarse los estados con alto índice de desnutrición.

SITUACIÓN DE LA SEGURIDAD ALIMENTARIA



SEGURIDAD ALIMENTARIA.

Se entiende por seguridad alimentaria al acceso material y económico a alimentos suficientes, inocuos y nutritivos para todos los individuos de manera que los puedan utilizar adecuadamente para satisfacer sus necesidades alimenticias y llevar una vida sana, sin correr riesgos indebidos de perder dicho acceso. Esta definición comprende los aspectos de disponibilidad, inocuidad, utilización, acceso y estabilidad.



1. disponibilidad de alimentos.


Existe suficiente cantidad de alimentos por el incremento de la producción interna y el aumento de las exportaciones. Sin embargo, se identifican los siguientes problemas: a) la diversidad alimentaria es limitada en las zonas pobres, que estaría contribuyendo con las altas de desnutrición crónica infantil y anemia; b) la alta dependencia de la importación de cereales como el trigo y el arroz, alimentos que constituyen la principal fuente de energía, esta situación es originada por la limitada producción agrícola interna, la extrema fragmentación de la tierra, la tecnología anticuada del uso del agua y terrenos de cultivo, el bajo acceso al crédito; y c) el limitado aprovechamiento de los recursos naturales como los recursos hidrobiológicos.

2. Acceso a los alimentos

La situación de pobreza y extrema pobreza limita la capacidad de adquirir la cantidad y calidad de alimentos necesarios para las familias, así como limita el acceso a los servicios de educación, salud y saneamiento, contribuyendo al mantenimiento del ciclo de pobreza. Esta situación afecta a los grupos vulnerables como son las gestantes, lactantes y menores de tres años de vida, que se expresa en altas tasas de desnutrición y anemia en poblaciones con menos recursos. Al 2009, la proporción de la población en pobreza total es 34,8% y en pobreza extrema es 11,5%.

La grafica muestra los porcentajes de desnutrición infantil en indígenas, 1988-2006.


3. Uso de alimentos

La promoción e implementación de las buenas prácticas de alimentación en la etapa de gestación y lactación, la lactancia materna, la alimentación complementaria, la higiene de alimentos, el cuidado integral de la niña y el niño, son reconocidas como intervenciones claves que deben ser promovidas coordinadamente por los sectores de educación, salud y protección social. Las estrategias deben orientarse a promover cambios de comportamiento cuyo efecto debe ser evaluado a través de la situación nutricional de estos grupos vulnerables.

CONDICIONES NECESARIAS PARA LA IMPLEMENTACIÓN DE LA DESNUTRICIÓN.

1. Disponer de políticas, estrategias y planes nacionales, regionales y locales, para su implementación.
2. Desarrollar las capacidades de los gobiernos regionales y locales, para formular, gestionar, implementar, monitorear y evaluar programas y proyectos integrales de seguridad alimentaria.
3. Fortalecer nuestra soberanía alimentaria.
4. Promover la producción a mayor escala de los productos andinos o locales.
5. Desarrollar intervenciones articuladas entre instituciones públicas y privadas, para contribuir en la reducción de la desnutrición infantil y la anemia.

CONCLUSION

Este problema seguirá persistiendo mientras no apoyemos cada uno de los esfuerzos de cada una de las personas ya que la  cantidad de alimentos asegura la subsistencia de la población, mientras que la calidad de estos aporta un mejor nivel de vida, ya que mejores alimentos equivalen a mejor salud, mejores aptitudes y  en consecuencia mayores posibilidades de desarrollo personal; mientras no se definan con precisión las poblaciones, se perderán esfuerzos como hasta ahora ha sucedido por lo tanto cada uno de nosotros tenemos que apoyar  los programas que permitan mejorar la nutrición infantil en nuestro país.